Lifting de Cejas, Lifting de Labio y Bichectomía
Procedimientos faciales seleccionados indicados cuando la anatomía individual, el patrón de envejecimiento y el equilibrio facial realmente lo justifican, nunca como añadidos de rutina.
Corregir el descenso de la ceja con precisión
La ptosis de la ceja — el descenso gradual de la ceja por debajo de su posición natural — puede contribuir a una sensación de pesadez en el tercio superior del rostro, una apariencia cansada y, en casos seleccionados, congestión visual alrededor del párpado superior. La elección de la técnica no se basa en un único tipo de elevación: los abordajes directo, lateral, interno y medial tratan patrones diferentes de descenso de la ceja.
Cuatro abordajes — una decisión anatómica
La técnica adecuada depende del patrón y del grado de descenso, la posición de la línea capilar, el exceso de piel del párpado superior, la tolerancia a la cicatriz y si el soporte de la ceja se planifica de forma aislada o junto con una blefaroplastia u otra cirugía facial. Algunos pacientes necesitan una elevación definida de la ceja; otros solo se benefician de un soporte sutil a través de la incisión del párpado superior.
Quién se beneficia del lifting de cejas
Restaurar el marco perioral
Con la edad, el labio superior se alarga, el filtrum aumenta, disminuye la exposición dental superior y las comisuras descienden. El lifting de labio y el lifting de comisuras corrigen estos cambios mediante pequeñas resecciones colocadas con precisión, que en la mayoría de los casos se realizan juntas porque actúan sobre la misma unidad anatómica desde ángulos complementarios.
Lifting de labio y lifting de comisuras — combinados en la mayoría de los casos
Ambos procedimientos tratan partes distintas de la región perioral, pero están anatómica y estéticamente ligados. Realizarlos en la misma sesión permite planificar el resultado como una unidad coherente, en lugar de corregir cada cambio por separado.
Quién se beneficia de la cirugía perioral
Refinamiento del tercio medio — reducción selectiva
La bichectomía — extracción parcial de la bola grasa bucal — reduce la plenitud de la mejilla inferior y afina el contorno del tercio medio. Es un procedimiento corto, intraoral y sin incisiones externas, que puede realizarse con anestesia local aislada o combinarse con otras cirugías faciales bajo anestesia general o sedación.
Lo que la bichectomía hace y no hace
La bola grasa bucal se localiza en el tercio medio y contribuye al redondeamiento de la mejilla inferior. A través de una pequeña incisión dentro de la boca se accede a esta grasa y se retira parcialmente. No hay incisiones externas ni cicatrices visibles. El efecto es una reducción del volumen de la mejilla inferior y una definición más limpia del pómulo, que suele apreciarse con mayor claridad entre los tres y los seis meses, una vez resuelta la inflamación.
La selección de pacientes es importante. La bolsa grasa bucal disminuye de manera natural con la edad, y en los primeros años de la veintena la distribución de los tejidos blandos del tercio medio y de las mejillas aún puede estar cambiando. Por esa razón, la bichectomía rara vez se planifica antes de los 24 años. Una vez que la madurez de los tejidos blandos faciales está más asentada, los rostros naturalmente llenos y con volumen suficiente pueden leerse mejor tras el tratamiento. En pacientes mayores de 40 años o con una estructura facial delgada, el mismo procedimiento puede aumentar el riesgo de hundimiento con el tiempo. Esto se aborda de forma directa durante la consulta. La bichectomía es una intervención focal y limitada: refina lo que ya existe, y el grado de cambio depende del tamaño de la bolsa grasa y de la estructura facial de base.