¿Qué valoro en la primera consulta?
Primero distingo el acné activo de las marcas que han quedado después. Las manchas rojas o marrones y las depresiones estructurales no representan el mismo problema.
En las cicatrices deprimidas valoro la profundidad, la distribución, cómo se mueven respecto a los tejidos vecinos y cuánto contribuye la pérdida de volumen. Las cicatrices elevadas o una tendencia a formar queloides pueden llevar a un plan diferente.
También pregunto por tratamientos previos con láser, microneedling (tratamiento con microagujas), subcisión, rellenos o peelings químicos y si alguno produjo una pigmentación importante posteriormente.
Si actualmente está utilizando isotretinoína, es importante indicarlo durante la consulta porque puede modificar la elección y el momento del procedimiento.
Cuando resulta útil, complemento la fotografía estándar con análisis digital de la piel. La simulación de luz y sombra puede ayudar a documentar cómo se ven las depresiones con diferentes iluminaciones, mientras que el análisis del color puede ayudar a distinguir el enrojecimiento de la pigmentación.
¿Cómo se crea el plan de tratamiento?
Después de la exploración agrupo los problemas predominantes en lugar de asignar un procedimiento diferente a cada cicatriz visible.
En cicatrices estrechas y profundas seleccionadas puede considerarse la técnica CROSS con ácido tricloroacético (TCA) o tratamiento focal con radiofrecuencia de cicatrices individuales.
En depresiones amplias adheridas a tejidos más profundos puede ser adecuada la subcisión.
Cuando predomina la irregularidad de la superficie pueden considerarse el microneedling convencional, la radiofrecuencia con microagujas o el láser fraccionado de CO₂.
Si la pérdida de volumen contribuye de forma importante al aspecto de las cicatrices, puede añadirse relleno o injerto de grasa al plan.
Para entender con más detalle por qué determinados métodos tienen más sentido según las características de la cicatriz, puede consultar Cómo elegir el tratamiento para las cicatrices de acné.
¿El tratamiento se realiza en una sola sesión o por etapas?
Algunos pacientes pueden comenzar con un solo tratamiento, mientras que en otros es más útil abordar diferentes problemas de forma secuencial.
Por ejemplo, después de liberar depresiones adheridas puede valorarse mejor la irregularidad superficial que permanece. En otros casos puede ser más razonable tratar primero algunas cicatrices profundas individuales. El siguiente paso se decide según lo que realmente persiste después de la primera intervención y no según un paquete fijo.
En pacientes que viajan desde otro país, el plan puede organizarse en torno a una sola visita cuando sea clínicamente adecuado. Antes del viaje puede hacerse una valoración preliminar mediante fotografías apropiadas para ayudar a planificar la estancia, pero la decisión definitiva sobre qué procedimientos pueden combinarse de forma segura y útil se toma después de la exploración presencial. El seguimiento posterior puede continuar a distancia cuando sea apropiado.
Si existe acné inflamatorio significativo, reducir el riesgo de nuevas cicatrices tiene prioridad y puede modificar el momento de realizar los procedimientos.
¿Qué sabré después de la consulta?
Al terminar la consulta, el objetivo es que quede claro qué cicatrices tienen prioridad, qué problemas del tejido contribuyen más a su apariencia, qué tratamiento se plantea primero y si el plan será probablemente de una sola etapa o por fases.
También se comentan la recuperación esperada tras el primer procedimiento y el momento adecuado para la siguiente revisión. Cualquier tratamiento posterior se decide según lo que realmente permanezca después de la primera etapa.
Cita
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