La apariencia de la papada no tiene una única causa. La grasa superficial bajo el mentón, la flacidez de la piel, el músculo platisma, las estructuras profundas del cuello, el soporte del mentón y el descenso de la parte inferior del rostro pueden producir una apariencia similar.

Por eso, la pregunta importante no es simplemente qué procedimiento es mejor. Primero hay que identificar qué estructura crea la apariencia y después elegir un tratamiento que realmente pueda actuar sobre ella.

¿La papada siempre se debe a la grasa?

No. La papada describe una apariencia, no un diagnóstico.

La grasa superficial bajo el mentón es una de las causas frecuentes. Sin embargo, la flacidez de la piel, el platisma, la plenitud profunda del cuello, un soporte insuficiente del mentón o el descenso de la parte inferior del rostro pueden producir un contorno parecido.

Esta diferencia cambia directamente el resultado del tratamiento.

Si el problema principal es la piel o el platisma y no la grasa, reducir únicamente la grasa puede no producir el cambio esperado. Si la piel tiene poca capacidad para retraerse, retirar grasa incluso puede hacer que la flacidez sea más visible.2

Una inflamación nueva, de crecimiento rápido, unilateral, dura o dolorosa bajo el mentón o en el cuello no debe tratarse como un problema estético rutinario de papada. Primero necesita una valoración médica.

¿Qué hallazgos cambian la decisión del tratamiento?

Una de las preguntas más importantes es qué plano anatómico está contribuyendo al volumen visible.

Cuando predomina la grasa superficial y la piel conserva una buena elasticidad, reducir esa grasa puede ser una solución más directa. A medida que aumenta la flacidez de la piel, el plan puede cambiar aunque la cantidad de grasa sea similar.

Las bandas o la laxitud del platisma constituyen un problema diferente. Reducir grasa no corrige el músculo.

En algunas personas, las estructuras más profundas del cuello también contribuyen al volumen visible. Entre ellas pueden encontrarse la grasa situada por debajo del platisma, estructuras musculares bajo el mentón y las glándulas submandibulares. Una liposucción superficial estándar no actúa sobre estos planos profundos.1

El soporte del mentón también es importante. Cuando el mentón está retraído o es relativamente corto, incluso una cantidad moderada de grasa puede hacer que la papada parezca más marcada de perfil. Reducir grasa no aumenta la proyección ósea del mentón.3

Si también existe flacidez en el borde mandibular o en la parte inferior del rostro, el problema puede extenderse más allá de la zona situada directamente bajo el mentón. Tratar únicamente el cuello puede dejar sin corregir parte del problema facial inferior.

¿Qué significa realmente “eliminar la papada”?

Eliminar la papada no es el nombre de un único procedimiento médico.

El término puede utilizarse para inyecciones, láser, otros tratamientos con energía, liposucción y diferentes productos o técnicas. El nombre por sí solo no indica qué procedimiento se está realizando ni qué nivel de evidencia existe para ese tratamiento concreto.

En el caso del ácido desoxicólico, existen estudios controlados que muestran reducción de la grasa submentoniana con determinadas formulaciones y protocolos.4

Estos resultados no deben trasladarse automáticamente a otras mezclas inyectables, productos comercializados como lipólisis enzimática o diferentes fórmulas de mesoterapia.4

¿Cómo influyen la grasa y la piel en el nivel de tratamiento?

Un punto de partida útil es valorar conjuntamente la cantidad de grasa superficial y la calidad de la piel.

Poca grasa superficial y buena piel: Puede no ser necesario tratar o puede considerarse una opción no quirúrgica para reducir grasa.

Poca grasa superficial y flacidez leve o moderada: Puede considerarse un tratamiento mínimamente invasivo dirigido a mejorar la firmeza.

Grasa superficial marcada y buena piel: La liposucción puede ser una opción más directa.

Grasa superficial marcada y flacidez leve o moderada: La liposucción puede combinarse con un tratamiento adicional orientado a apoyar la retracción de la piel.

Este marco no es un algoritmo fijo. No existen umbrales numéricos validados que determinen exactamente cuándo una persona debe pasar de un nivel de tratamiento a otro.

Los hallazgos de la exploración, la magnitud del cambio que desea el paciente y la cantidad de tratamiento que está dispuesto a aceptar influyen conjuntamente en la decisión.

¿Dónde encajan los tratamientos con láser en este marco?

En nuestra práctica clínica, tratamientos con láser como Endolaser pueden considerarse en situaciones intermedias en las que coinciden grasa superficial y flacidez leve o moderada.

Aplicar un láser de fibra subdérmica sin aspiración no es el mismo procedimiento que añadir energía láser a una liposucción. Además, los protocolos utilizados en los estudios publicados son diferentes entre sí.

Por este motivo, el resultado de un estudio no debe trasladarse automáticamente a cualquier tratamiento con láser.56

Algunos estudios sobre láser de fibra sin aspiración han comunicado resultados favorables en personas con flacidez leve o moderada y pequeños depósitos de grasa localizada. Sin embargo, los estudios suelen ser pequeños y utilizan protocolos diferentes.56

Estos datos no demuestran que los tratamientos con láser sean equivalentes a la cirugía cuando existe exceso real de piel, un problema importante del platisma o una flacidez cervical más avanzada.

Un pequeño estudio aleatorizado en la región submentoniana comparó un tratamiento asistido por láser con la liposucción convencional y encontró una señal favorable en la reducción del grosor graso y en la satisfacción de los pacientes.7

El estudio no midió la contribución independiente del láser al tensado de la piel.7

Por eso, el posible efecto de tensado al añadir láser a la liposucción no debe presentarse como un resultado demostrado para todos los pacientes mediante evidencia comparativa. La selección del paciente y el protocolo concreto siguen siendo importantes.

¿Cuándo deja de ser suficiente un tratamiento superficial?

Algunos hallazgos anatómicos llevan la decisión más allá de la grasa superficial y la piel.

Cuando existe exceso real de piel o un problema del platisma

Si existe un exceso importante de piel, bandas visibles del platisma en reposo o laxitud muscular estructural, reducir grasa por sí solo puede no ser suficiente.

En ese punto pueden considerarse un lifting de cuello y procedimientos dirigidos al platisma. Reducir grasa no equivale a retirar piel, y tensar la piel no equivale a corregir el platisma.

Para comprender mejor los límites de los tratamientos no quirúrgicos en la flacidez facial, puede consultar Flacidez facial y tratamientos no quirúrgicos. Para el alcance general de la cirugía, puede consultar Lifting facial y de cuello.

Cuando también existe flacidez en la parte inferior del rostro

Si existe caída del borde mandibular, pérdida de definición de la mandíbula o descenso de la parte inferior del rostro, un tratamiento aislado del cuello puede no abarcar todo el problema.

En esta situación conviene valorar conjuntamente la parte inferior del rostro y el cuello. Un lifting de cuello y un lifting facial no tienen exactamente el mismo alcance. Las zonas que necesitan tratamiento dependen de la anatomía presente.

Cuando el volumen procede de estructuras más profundas

En algunas personas, las estructuras profundas del cuello contribuyen de forma importante a lo que visualmente parece una papada.

Estas estructuras no son el objetivo de una liposucción superficial estándar.1 En pacientes adecuados pueden tratarse mediante cirugía más profunda del cuello.

Que exista una operación más amplia no significa que todos los pacientes la necesiten. El alcance y los riesgos de la cirugía profunda del cuello son diferentes a los de los procedimientos superficiales.

El alcance general de la cirugía de cuello se explica en la página de Lifting facial y de cuello.

Cuando el soporte del mentón es limitado

Cuando el soporte del mentón es débil, la apariencia de papada no puede explicarse únicamente por la grasa.

Tratar la grasa o la piel puede mejorar el perfil, pero no aumenta el soporte óseo. Un lifting de cuello o una cirugía profunda del cuello tampoco modifican la proyección ósea del mentón.

Si el soporte del mentón necesita tratamiento, se convierte en una decisión separada.

¿Cómo cambia el tratamiento según el resultado que desea?

Dos personas con una anatomía parecida pueden querer resultados muy distintos.

Una persona puede conformarse con reducir el volumen bajo el mentón. Otra puede buscar un cuello más plano, un ángulo entre mentón y cuello más definido y una línea mandibular más marcada.

Un cambio mayor puede requerir valorar más planos anatómicos. Esto no significa que un tratamiento más amplio sea automáticamente más adecuado.

El resultado de cualquier tratamiento está limitado por los planos anatómicos que no trata.

También es importante lo contrario.

Una persona que no desea una cirugía más extensa puede elegir conscientemente una mejoría más limitada. Esto no significa que el tratamiento sea incorrecto. Significa que el resultado esperado debe coincidir con lo que el tratamiento elegido puede conseguir de forma realista.

La posición del hueso hioides y la geometría básica del cuello también pueden limitar lo definido que puede llegar a ser el ángulo entre el mentón y el cuello.3 El contorno que desea el paciente y el que permite su anatomía no siempre son idénticos.

Preguntas frecuentes

¿La papada desaparece completamente al perder peso?

No siempre.

La pérdida de peso puede reducir la grasa superficial, pero el exceso de piel, la estructura del mentón y la anatomía profunda del cuello pueden permanecer sin cambios. Después de una pérdida de peso importante, la reducción de grasa incluso puede hacer que la piel flácida sea más visible.

¿Qué ocurre si ya me he tratado la papada y el resultado no ha sido suficiente?

El primer paso no es repetir automáticamente el mismo procedimiento.

Es más útil revisar qué plano anatómico trató el procedimiento anterior y qué problema continúa presente.

La persistencia del volumen después de inyecciones, tratamientos con energía o liposucción no significa necesariamente que el tratamiento anterior se haya realizado de forma incorrecta. El problema restante puede estar en la piel, el platisma, la anatomía profunda del cuello o el soporte del mentón.

Los tratamientos previos también pueden dejar zonas de fibrosis, cicatriz o adherencias que dificulten la planificación de un tratamiento posterior.

¿Cuándo se puede valorar el resultado final?

No existe un único plazo aplicable a todos los tratamientos.

La liposucción, los tratamientos con energía, las inyecciones y la cirugía tienen procesos de recuperación diferentes. La inflamación y la firmeza de los tejidos durante las primeras fases pueden ocultar temporalmente el verdadero contorno.

El momento adecuado para valorar el resultado depende del procedimiento realizado.

¿Cuál es el siguiente paso?

La primera pregunta en el tratamiento de la papada no es qué dispositivo debe utilizarse, sino qué estructura anatómica está creando la apariencia.

Una vez aclarado este punto, resulta más fácil decidir si un tratamiento limitado puede ser suficiente o si se necesita otro nivel de tratamiento.

Para una valoración clínica y conocer las opciones disponibles en nuestra práctica, puede consultar la página de servicio Tratamiento de la Papada.

Referencias

  1. Mejia JD, Nahai F, Nahai F, Momoh AO. Isolated Management of the Aging Neck. 2009. PMID: 21037862. DOI: 10.1055/s-0029-1242178.
  2. Weinstein AL, Nahai F. A layered approach to neck lift. 2021. DOI: 10.20517/2347-9264.2020.192.
  3. Pérez P, Hohman MH. Neck Rejuvenation. StatPearls. NCBI Bookshelf.
  4. Inocêncio GSG, et al. Efficacy, safety, and potential industry bias in using deoxycholic acid for submental fat reduction: A systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. 2023. PMID: 37806137. DOI: 10.1016/j.clinsp.2023.100220.
  5. Nilforoushzadeh MA, et al. The Endo-lift Laser (Intralesional 1470 nm Diode Laser) for Dermatological Aesthetic Conditions: A Systematic Review. Aesthetic Plastic Surgery. 2024;48:5097–5114. PMID: 38886198. DOI: 10.1007/s00266-024-04082-2.
  6. Modena DAO, de Melo Yamamoto AP, da Silva TBF. Endolift® is a non-surgical treatment for skin tissue conditions. Is there evidence for its application? Lasers in Medical Science. 2025;40:22. PMID: 39827299. DOI: 10.1007/s10103-025-04288-z.
  7. Valizadeh N, Jalaly NY, Zarghampour M, Barikbin B, Haghighatkhah HR. Evaluation of safety and efficacy of 980-nm diode laser-assisted lipolysis versus traditional liposuction for submental rejuvenation: A randomized clinical trial. J Cosmet Laser Ther. 2016;18(1):41–45. PMID: 25968162. DOI: 10.3109/14764172.2015.1039041.